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La Plataforma PXCC se convierte en una asociación.

Plataforma por la Custodia Compartida esta trabajando para convertirse en una Asociación, para poder ayudar a las victimas por la discriminación machista y Femihembrista que tenemos en España. Por un cambio en la LIVG, por una igualdad única y efectiva, por una igualdad Real.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿La emergencia de un nuevo machismo - leninismo?

¿La emergencia de un nuevo machismo - leninismo?

Por Patricia García

A los compañeros que sí luchan por la emancipación de las mujeres, dentro y fuera de casa.
“Los seguidores del materialismo histórico aceptan plenamente las particularidades naturales de cada sexo y demandan sólo que cada persona, sea hombre o mujer, tenga una oportunidad real para su más completa y libre autodeterminación” (Alejandra Kollontai, Los fundamentos sociales de la cuestión femenina, 1907)
En los últimos años, se advierte una nueva tendencia entre algunos/as compañeros/as de la izquierda anticapitalista. Esta tendencia podría denominarse el “nuevo machismo – leninismo” pues constituye una reacción regresiva frente los avances y mejoras en la posición de las mujeres en la sociedad. El machismo dentro de las organizaciones anticapitalistas no es en absoluto nuevo. Recuérdense, por ejemplo, las polémicas de Lenin con Clara Zetkin o con Alejandra Kollontai. [1]
El nuevo machismo dentro de la izquierda radical es la reacción de algunos/as militantes revolucionarios/as ante los cambios que se están dando en las relaciones de género, en la estructura familiar y, particularmente, ante la institucionalización de cierto feminismo liberal. Se trata de una actitud ideológica que proviene directamente del estómago: de la pérdida efectiva de privilegios masculinos y de las nuevas exigencias que plantean sus compañeras de partido o de vida.
El machismo – leninismo se caracteriza por aceptar el feminismo en abstracto, acepta las secretarías de mujer ocupadas por mujeres y tolera a sus compañeras feministas como mal menor. Ahora bien, estos/as militantes no se comprometen demasiado en las actividades relacionadas con la cuestión del género. Eso debe ser cosa exlusiva de mujeres. Del mismo modo, y a pesar de su exquisita formación marxista, estos/as militantes no se molestarán jamás en leer ni una sola página de la literatura feminista marxista (Alexandra Kollontai, Heidi Hartmann, Maria Rossa dalla Costa, Sheila Rowbotham, Giulia Adinolfi, Batya Weinbaum, Angela Davis y un largo etc.). El nuevo machismo – leninismo se basa en fuentes de información variopintas: desde el Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (Engels), La mujer y el socialismo (Bebel), hasta los artículos misóginos de prensa reaccionaria tipo LibertadDigital. El machismo-leninismo no es políticamente correcto, no se manifiesta mediante escritos públicos: la cuestión de la igualdad de género no les merece el esfuerzo; de ahí que sea un corpus de creencias sobre todo oral y práctico.
Frente al machismo – leninismo, hemos de reivindicar la confluencia positiva entre feminismo y marxismo, entre feminismo y anticapitalismo. Nuestra propia tradición histórica nos ofrece referencias positivas de lucha por emancipación de género y de clase. Sin ir más lejos, Marx y Engels –con sus limitaciones- fueron pioneros en la denuncia de la subordinación de las mujeres articulada por el capitalismo.
A continuación, repasaremos críticamente el argumentario del nuevo machismo – leninismo. Vaya por delante que no es nuestra intención calificar a todos los/as militantes revolucionarios/as de machistas. En absoluto: nuestra propia experiencia nos ha demostrado la posibilidad de confluir y compartir complicidades con la mayoría de compañeros/as. Por tanto, estamos convencidas, en contra de cierto sector del feminismo post-68, de que la presencia de feministas en organizaciones mixtas es tan factible como necesaria. Es precisamente la lacra del machismo la que dificulta esta unión. Pasemos ahora a la crítica de sus argumentos…

Argumento nº 1: “Las mujeres ya han conseguido la igualdad formal y real, el patriarcado ha tocado fin”.

De entre las razones del nuevo machismo de izquierdas, quizás la más débil sea la idea de que “las mujeres ya han conseguido la igualdad porque el modelo de mujer-esposa-ama de casa es cada vez más residual”. El nuevo machismo acepta discursivamente la emancipación de la mujer, su salida del espacio privado, aunque tiene problemas a la hora de asumir sus consecuencias. Son muchos los datos que ponen en cuestión el argumento de que las mujeres ya hayamos alcanzado la igualdad. Aquí van algunos:
  • La brecha salarial entre hombres y mujeres supera el 21% en 2010 (variando según los parámetros de tipo de contrato, tipo de jornada, actividad productiva, etc.) [2] .
  • En los últimos 10 años, el desempleo femenino no ha descendido del 11%, frente al mínimo de 6,06% de los varones (Datos de la Encuesta de Población Activa).
  • La tasa de actividad femenina era del 52,6% en 2010, del 67,7% entre los varones (datos que esconden obviamente el trabajo doméstico).
  • El 8,2% de los hogares cuya cabeza de familia es una mujer sufren la pobreza, frente al 1,7% de los hogares encabezados por un varón (datos de 2001).
  • El 95,6% de las personas inactivas que no buscan empleo por razones familiares son mujeres (2010, EPA).
  • El 95,9% de las excedencias por cuidado de hijos/as corresponde a las madres (Tesorería General de la Seguridad Social, 2009).
  • El 82,4% de las excedencias por cuidado de personas dependientes son de mujeres (Tesorería General de la Seguridad Social, 2007).
  • El 88,4% de personas que sufren violencia doméstica son mujeres (datos de 2005, Instituto de la Mujer)
  • En el año 2010, murieron 73 mujeres a manos de sus parejas o exparejas, frente a 7 hombres asesinados (Datos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género).
Los datos son suficientemente contundentes y echan por tierra la afirmación de que las mujeres hayamos alcanzado la igualdad real con respecto a los varones; menos aún las mujeres de las clases populares. Por lo tanto, hoy es más necesario que nunca que el movimiento obrero se plantee la incorporación de las mujeres trabajadoras y sus luchas específicas.

Argumento nº 2: “El feminismo divide a la clase obrera. Es una ideología burguesa”.

En cuanto a este segundo argumento del machismo-leninismo, hay dos cuestiones importantes que precisar. Como todos/as sabemos, el origen del movimiento feminista es el sufragismo y la vindicación de los derechos civiles de las mujeres (Mary Wollstonecraft ). El origen del feminismo, efectivamente, es burgués. Lo mismo podría argumentarse del socialismo temprano (Saint Simon, Fourieur, Proudhon… también de extracto social burgués o pequeño-burgués).
Sin embargo, la extracción social de los precursores de un movimiento no determina inexorablemente su carácter de clase en el futuro. Vale para el socialismo y vale para el feminismo. Así, al igual que existe un socialismo obrero en el XIX, también existe un feminismo popular en esta época, tradicionalmente silenciado. Un ejemplo claro es el de Flora Tristán (1803-1844) que reivindicó los derechos de las mujeres trabajadoras. Podemos hablar de un feminismo popular y socialista desde bien temprano, si bien nos queda mucho trabajo que realizar desde la historiografía para sacar a la luz la participación específica de las mujeres en la configuración del movimiento obrero. Al silenciar y desconocer el feminismo popular y obrero, le acabamos haciendo el juego al las corrientes liberales que tanto decimos denostar.
Partiendo de la identificación de feminismo con liberalismo y burguesía, el militante machista-leninista considera que las luchas de las mujeres (en tanto que género) dividen a la clase obrera. Los datos que expuse más arriba evidencian una realidad contundente: la clase obrera ya está dividida, es el capitalismo el que divide, el que potencia y reproduce la desigualdad entre géneros de acuerdo con sus intereses. Por lo tanto, el objetivo del movimiento obrero debería ser (a) superar sus propios prejuicios machistas, muy útiles a la división de la clase obrera y, por tanto, a la explotación capitalista y (b) ser capaces de articular nuestras luchas emancipatorias, en tanto que las mujeres conformamos la mitad de los trabajadores/as.
En suma, la tarea del movimiento obrero debería ser articular luchas y deshacer las divisiones y fracturas que el capitalismo abre entre nosotros/as. No son las mujeres trabajadoras, con sus reivindicaciones, las que crean las fracturas, sino que las afrontamos y articulamos en una dinámica de unidad. Por tanto, es un error –táctico y estratégico- plantear que el feminismo es esencialmente burgués y que las luchas específicas de las mujeres dividen a la clase trabajadora. Es el capitalismo el que divide y el que saca partido de esta fragmentación.

Argumento nº 3: “ Las luchas específicas de las mujeres excluyen a los hombres”

Esta afirmación se deriva, de nuevo, de una visión reduccionista del feminismo. Hay sectores del feminismo (la corriente radical o de la diferencia) que reivindican en positivo los valores de la feminidad y plantean su lucha como una lucha contra lo masculino (independientemente de su clase, etnia, nación, etc.). Pero esa es sólo una de las fracciones del feminismo, no su totalidad. La corriente socialista en ningún caso plantea una estrategia contra los hombres. Así, nuestro objetivo es alcanzar la igualdad real entre sexos, acabar con las desigualdades y opresiones que se derivan de una sociedad patriarcal y de la estructura de géneros. Como dice Kollontai, conseguir la autodeterminación real de todos/as.
Por lo tanto, de entrada, los hombres no sólo no están excluidos, sino que son parte de nuestra estrategia de transformación. De hecho, también ellos serán beneficiarios del fin de la sociedad patriarcal. ¿O acaso el corsé del género no les oprime? ¿Acaso los hombres no tienen derecho a desarrollarse en esferas como la paternidad, la emotividad o los cuidados? Para las feministas socialistas, esta lucha es compartida; aunque la iniciativa recae en las mujeres, que son las que sufren la opresión de un modo más contundente dada la desigual distribución de cargas en la reproducción de la vida. Del mismo modo, en la lucha de los trabajadores/as inmigrantes están implicados todos los trabajadores/as, pero no se les puede negar a ellos/as la iniciativa porque son los/as que mejor conocen su situación. Así, los espacios limitados a mujeres tienen sentido por la necesidad de plantear estrategias desde la propia experiencia, pero, sin duda, necesitamos la complicidad del resto de los/as trabajadores/as.
Corresponde a los compañeros hombres reclamar su parte activa en esta lucha y esto sólo ocurrirá cuando alcancen un grado de conciencia y compromiso suficiente contra el patriarcado. Mientras esto ocurre, los machistas-leninistas se limitan a auto-excluirse y a “dejar las cosas de mujeres para las mujeres”. Los buenos marxistas se suman a nuestra causa porque entienden que la emancipación con respecto al sistema sexo-género beneficia a la clase social en su conjunto.

Argumento nº 4: “En nuestras organizaciones no se discrimina a las mujeres. Nosotros no reproducimos dinámicas patriarcales”.

Creer en la pureza y neutralidad de la propia organización es una muestra de idealismo. Nuestras organizaciones mixtas, como todas las instituciones de la sociedad, están atravesadas por la lucha de clases y también por patrones de relación patriarcales. Mujeres y hombres llegamos a nuestras organizaciones con un bagaje de socialización, basado en la interiorización de valores y relaciones de poder que actúan a un nivel muy inconsciente. No es común que nuestros compañeros nos traten como meros objetos sexuales o nos defenestren como subordinadas (aunque algunos sí que lo hacen). Sin embargo, las estructuras de nuestra organización pueden reproducir desigualdades de género preexistentes si no hacemos nada para evitarlo. En este caso, el no hacer importa y mucho.
Ser conscientes de esta realidad es tomar medidas para cambiarla. Por eso, la acción positiva, las políticas de cuotas, la potenciación de la participación de mujeres o los actos, campañas y formación en temáticas de lucha contra el patriarcado son fundamentales. Comparto con muchos compañeros/as la insatisfacción con el sistema de cuotas y de listas cremallera. Pero esto no puede conducir a que no hagamos nada, al laissez-faire. Los sistemas meritocráticos, supuestamente neutrales, ciegos ante la clase o el género, no hacen sino reproducir la desigualdad preexistente. ¿Desde cuándo somos partidarios del laissez-faire? ¿Confiamos en la mano invisible o en el mercado para diluir las desigualdades? Después de dos siglos de capitalismo, este hecho aún hecho aún no se ha producido.
No hacer nada respecto a un problema, no significa afrontarlo, sino dejarlo estar. Por eso, la lucha contra el patriarcado no puede quedar en el discurso y ha de empapar también nuestras prácticas. A falta de instrumentos más perfectos contra las divisiones de clase y género (incluso dentro de nuestras propias organizaciones) necesitamos hacer uso de las pocas herramientas de las que disponemos: acción positiva, cuotas, apertura de espacios sectoriales de lucha contra el patriarcado o la promoción de la participación de las mujeres. Los instrumentos de acción positiva interna cuentan con algunas ventajas:
  • Ayudan a dignificar el trabajo de las compañeras,
  • Crean referentes femeninos,
  • Desmienten tópicos como que “las cuotas elevan a los cargos a personas menos cualificadas”,
  • Mejoran y hacen más eficientes los procesos de elección y/o selección de cargos y responsabilidades,
  • Las propias mujeres aumentan su confianza y formación de cara al desempeño de funciones.
Debemos ir del discurso a las prácticas. Las organizaciones, en definitiva, deben hacerse cargo de una lacra histórica que tiene efectos de manera formal e inconsciente también en los espacios de lucha.

Argumento nº 5: “Los hombres estamos perseguidos, se ha anulado nuestra presunción de inocencia. Los hombres sufren la violencia de género tanto como las mujeres”.

A menudo, las conversaciones sobre las relaciones entre feminismo y marxismo conducen a temas de actualidad como la violencia de género, el divorcio, la tutela paterna o el aborto. El machista – leninista suele poner sobre la mesa una serie de argumentos y datos que parecen provenir de Intereconomía o de Libertad Digital. Estos datos demuestran – supuestamente – cómo la tendencia histórica se ha invertido por culpa del feminismo institucional: ahora los hombres son oprimidos por las mujeres. Ahora ellos son las víctimas del matriarcado. En esta línea, no es extraño escuchar cosas como “es que ahora los hombres estamos perseguidos”, “no se respeta nuestra presunción de inocencia”; o “los hombres sufrimos más violencia de género”.
La legislación impuesta recientemente por el gobierno ZP (LO 1/2004 de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género) ha abierto el debate sobre la vulneración de la presunción de inocencia y las denuncias falsas en casos de violencia machista. No hay más que buscar en Google para encontrar centenares de entradas sobre el asunto de las denuncias falsas que, supuestamente, interponemos las mujeres. Y es posible que haya casos individuales; sin embargo, los datos demuestran que el número de denuncias falsas por violencia de género no es superior a lo que se da en otros delitos. Así, en 2010, se calcula que sólo un 0,01% de las denuncias por violencia de género fueron falsas (datos del Ministerio Fiscal, 2010). Por tanto, no merece la pena darle más bombo al debate. El número de denuncias falsas es ínfimo.
Además, se suele argumentar que los procesos por violencia de género conllevan una inversión de la carga de la prueba hacia el maltratador [3] y que vulneran la presunción de inocencia. Estas acusaciones no son justas a la vista de la propia Ley Integral de Violencia de Género [4] . Si leemos la ley – cosa que no se suele hacer -, se observa que los medios de prueba en el procedimiento judicial son los mismos que en cualquier otro proceso vía penal. Las únicas especifidades son las medidas judiciales de protección y de seguridad de la víctima (alejamiento, suspensión de la tutela paterna, etc.) y el endurecimiento de las penas por agresión. Concretamente: se activa un procedimiento judicial rápido y el juez de guardia adopta medidas cautelares por el riesgo que asume la víctima de malos tratos. Estas medidas cautelares, previas al juicio, se justifican ante la posibilidad de un repunte en la situación de violencia. Basta con recordar el caso de Ana Orantes [5] que fue quemada viva por su marido después de denunciar ante los jueces y en los medios de comunicación. De ahí la necesidad de adoptar medidas cautelares eficaces. Se pueden producir excesos, como en cualquier proceso penal, pero no se puede concluir que haya una vulneración de la presunción de inocencia o que exista ningún tipo de persecución.
Otro tema interesante sería evaluar en qué medida una ley como ésta contribuye a acabar con la violencia de género. La ley ataja una situación desesperada y crítica: el feminicidio y la vejación machista en las relaciones de pareja. Sin embargo, desde el feminismo socialista entendemos que es insuficiente, que hay que ir a las causas. Mientras las mujeres se encuentren en una situación de vulnerabilidad, desigualdad y dependencia, la violencia que padecemos será un hecho cotidiano. Es lo que Zizek llama la violencia subjetiva y la violencia objetiva. La primera es aquella que supera el nivel de normalidad, el nivel 0 de violencia: por ejemplo, el asesinato de una mujer de un modo sádico a manos de su expareja. La violencia objetiva es la que perpetra el sistema cotidianamente: es la sobreexplotación, la doble jornada, la reducción a mero objeto sexual, la dominación psicológica, etc. Mientras no atajemos esta violencia objetiva o estructural que padecen las mujeres en el día a día, los malos tratos seguirán siendo sólo la punta del iceberg; los malos tratos son la consecuencia de una dominación previa prolongada y acumulativa.
En este ámbito, es urgente que desde el feminismo socialista realicemos una dura crítica al feminismo institucional. El número anual de asesinadas a manos de sus maridos no es más que el síntoma de una opresión mucho más silenciosa y profunda; un sistema de dominación íntimamente ligado al modo de producción y reproducción. Sin embargo, la insuficiencia del feminismo institucional (más aún en el contexto de la globalización capitalista que minimiza la capacidad de intervención estatal, por ejemplo, en medidas conciliatorias o laborales) no conlleva que las reformas positivas deban ser rechazadas. La Ley de Violencia de Género es insuficiente pero no mala per se. Del mismo modo, en el terreno laboral abogamos por las 35 horas aunque nos parezcan insuficientes para acabar con la explotación. Los marxistas debemos aplicar esa misma dialéctica de la reforma y la revolución, del programa de mínimos y máximos, a la hora de enfrentar la cuestión de la lucha contra el patriarcado.

A modo de conclusión: por una aproximación marxista al sistema sexo – género.

Desde luego, las relaciones entre marxismo y feminismo, tanto en la teoría como en la práctica, han sido relaciones a menudo conflictivas; ya decía Heidi Hartmann que se trataba de un matrimonio infeliz. El marxismo es una metodología para entender y transformar la sociedad capitalista. Por tanto, abordar la cuestión del patriarcado y de las relaciones de sexo-género es una necesidad inexcusable para cualquier política emancipatoria.
Cuando emergió el capitalismo industrial, éste se encontró con un sistema de sexo-género que subordinaba a las mujeres como mera propiedad del padre de familia. Esta estructura de relaciones preexistente entró en fricción con el capitalismo, fue modelada por él y completamente subsumida, en la actualidad, por la lógica del capital. Éste se ha valido de la dominación de género para sobreexplotar, dividir, reproducirse y fomentar el control ideológico. El patriarcado, o el sistema de dominación del sexo/género masculino sobre el femenino, es una estructura de relaciones materiales, económicas e ideológicas; relaciones que siguen vigentes – por más que sometidas a crítica – en los países imperialistas. A los datos nos remitimos.
Lo que llamábamos el nuevo machismo – leninismo es una actitud reaccionaria e idealista que niega esta realidad. Con la excusa de que el feminismo es una ideología burguesa, ignora el sistema de dominación de género que ha articulado – y sigue articulando – el capitalismo. Ignora los procesos más fundamentales de producción y reproducción de la vida y su encaje en la lógica del capital. Ignora y obstaculiza la emancipación de las mujeres trabajadoras. Sólo si nos tomamos en serio la articulación de clase y género, podremos dar una salida sensata y emancipadora a la otra mitad de los/as trabajadores/as. No permitamos que, también esta vez, el capitalismo nos divida.
——
[1] En 1920, Clara Zetkin se entrevistó con Lenin. Zetkin le informó sobre las actividades de organización de las prostitutas y de formación en educación sexual y matrimonial con las obreras alemanas. Ni corto ni perezoso, en dicha entrevista, Lenin calificó de “desviación morbosa” el trabajo con prostitutas y menospreció el trabajo de educación sexual y familiar con las obreras. Estas actividades, en su opinión, eran ociosas y una pérdida de tiempo. Ver en: WEINBAUM, B.: El curioso noviazgo entre feminismo y socialismo, S. XXI, Madrid, 1984.
[2] Encuesta de Estructura Salarial, junio de 2010, Instituto Nacional de Estadística.
[3] Y decimos “maltratador”, en masculino, porque la inmensa mayoría de agresores en el ámbito intrafamiliar o con la pareja o expareja son hombres. Aunque las estimaciones aún son muy controvertidas (véase, por ejemplo: Raquel Osborne, “De la violencia de género a las cifras de la violencia: una cuestión política”) es evidente que las mujeres padecen mayoritariamente el maltrato de la pareja o expareja: de ahí que 73 mujeres hayan sido asesinadas a manos de su pareja o expareja (2010), frente a 7 hombres (6 a manos de su pareja o expareja mujer, 1 a manos de su pareja-hombre).
[4] http://www.boe.es/boe/dias/2004/12/29/pdfs/A42166-42197.pdf
[5] http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Ana/Orantes/elpepuespand/20071216elpand_2/Tes

Un juez acusa a la Fiscalía de impedir la persecución a la falsas maltratadas

NO ES EL EXPEDIENTADO SERRANO

Un juez acusa a la Fiscalía de impedir la persecución a la falsas maltratadas

Un nuevo juez ha puesto de manifiesto las maniobras para tapar las irregularidades que se están produciendo con la Ley de Violencia de Género.

    LIBERTAD DIGITAL 10
    El magistrado del Juzgado de lo Penal número uno de Granada considera "rechazable" el posicionamiento ideológico "al que se ha apuntado la Fiscalía General del Estado" que, según el juez, "está impidiendo la adecuada persecución de algunas falsas denuncias por falsas maltratadas".
    Estas afirmaciones las ha realizado el juez, Manuel Piñar Díaz, en los fundamentos de derecho de una sentencia en la que se condena a una mujer por un delito de presentación de testigos falsos (sus padres) y un delito de falsa denuncia contra su exmarido, según la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe.
    Esta nueva declaración se une a las voces de otros magistrados, como el juez Serrano, que han denunciado en numerosas ocasiones la manipulación de los datos de violencia de género y la mala utilización que se ha realizado de esta ley.
    Para el magistrado granandino, este "excesivo celo ideológico" de proteger a la mujer "está llevando a quitar la dignidad a determinados varones que son denunciados y sometidos a tediosos y rigurosos procedimientos, que con frecuencia comprenden detención y escarnio público, lo que no hace sino alimentar la violencia, dar un paso atrás en la igualdad ante la ley y en última instancia en el Estado de Derecho".
    La falsa maltratada ha sido condenada a un año y seis meses de prisión, con privación del derecho de sufragio pasivo durante la duración de la condena y multa por denunciar en dos ocasiones a su exmarido falsamente en el 2007.
    El exmarido fue juzgado y absuelto por delitos de amenazas e injurias y sufrió en aquel momento la medida de seguridad de no poder acercarse ni comunicarse con la madre de su hija, con el consecuente trastorno que le suponía tener que depender de terceras personas que le ayudaran a la recogida y devolución de la menor. Además, el padre no podía asistir a las reuniones del colegio ni hablar con su hija por teléfono durante los casi tres años que ha durado el procedimiento.
    Por todo ello, una vez absuelto el hombre interpuso una querella contra su exmujer, y en la sentencia, hecha pública hoy, se hace un estudio pormenorizado de todas las pruebas. Comenta las numerosas pruebas en contra de los condenados, la expareja y sus progenitores, que también han sido condenados por falso testimonio a seis meses de prisión. En el fallo también se recoge que los acusados tendrán que indemnizar solidariamente al afectado en ocho mil euros.
    El magistrado considera probado que no hubo amenazas ni insultos y que la mujer quiso "usar en su favor todo el sistema legal de protección a las víctimas de violencia doméstica y ponerlo en contra de su exmarido con el fin de causarle daño".
    El abogado del afectado, Diego Fernández Fernández, del despacho Luna y Asociados, ha explicado hoy a Efe que están muy satisfechos con la sentencia debido a que las probabilidades de ganar una querella contra una mujer que denuncia un falso maltrato es muy difícil, ya que no se conocen muchas sentencias que condenen a éstas, y casi el cien por cien no llegan ni a juicio porque se archivan antes.  

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    Las feminazis crean escuela: Detenidas tres mujeres en Alicante por simulación de delitos, entre ellos una agresión sexual

    Las feminazis crean escuela: Detenidas tres mujeres en Alicante por simulación de delitos, entre ellos una agresión sexual

    Tres mujeres han sido detenidas en Alicante por simulación de delitos Una de ellas es una mujer de 38 años que denunció a un excompañero de piso por un presunto delito de intento de agresión sexual. Tras interponer la denuncia, los investigadores averiguaron que la denunciante había convivido en la misma vivienda con una pareja, los cuales la habían denunciado por varios delitos de hurto, situación que motivó la detención de la mujer.
    Una vez en libertad, la ahora detenida se dirigió a una comisaría para presentar la citada denuncia por agresión sexual contra su excompañero de piso, quien la había denunciado por los hurtos.
    Según las mismas fuentes, en el relato de los hechos, la mujer manifestó que, al ir a recoger sus enseres a la vivienda, el hombre se abalanzó contra ella con la intención de agredirla sexualmente.
    No obstante, los agentes encargados de la investigación determinaron que todo había sido mentira y que la mujer había actuado movida por un sentimiento de venganza.
    La segunda detenida es una mujer de 71 años, que, al parecer, fingió haber sufrido un robo con violencia en el que supuestamente le habían arrebatado 1.500 euros, cuando en realidad lo que pretendía era cobrar la indemnización del seguro.
    El tercer caso se refiere al de una mujer de 65 años que fue arrestada tras denunciar a los inquilinos de un piso de su propiedad por presuntos desperfectos y desaparición de objetos en la vivienda, cuando, en realidad, pretendía no devolverles los 3.000 euros de la fianza del alquiler.

    martes, 1 de noviembre de 2011

    ¿EN QUÉ CONSISTE LA CUSTODIA COMPARTIDA?

    ¿EN QUÉ CONSISTE LA CUSTODIA COMPARTIDA?

    "Las expectativas de un niño respecto de sus padres no deben depender del vínculo de la pareja". (Segolène Royal, Ministra de la Familia y la Infancia).

    El reconocimiento legal en nuestro país de laCUSTODIA COMPARTIDA AUTOMÁTICA supondrá para los niños españoles ver garantizado, desde su mismo nacimiento, su derecho a continuar relacionándose en igualdad de condiciones con ambos progenitores (y sus respectivas familias) aún cuando se produzca la separación de éstos.

    Dicho de otra manera: se trata de que, conforme alartículo 14 de la ConstituciónSE RECONOZCA A LOS HIJOS DE PADRES SEPARADOS EL MISMO DERECHO A RELACIONARSE EN IGUALDAD DE CONDICIONES CON AMBOS PROGENITORES QUE SE RECONOCE A LOS HIJOS DE PADRES CASADOS.
    SE TRATA DE DEFINIR UN DERECHO COMÚN A TODOS LOS NIÑOS,
    CON INDEPENDENCIA DEL ESTADO CIVIL DE SUS PROGENITORES
    Y DE QUE ÉSTOS CONVIVAN O NO BAJO UN MISMO TECHO.


    ¿Por qué la custodia compartida?
    Porque es lo mejor para los niños, porque es la ley natural y un derecho tanto para los hijos como para los padres, porque estamos en el 2010, en Europa, porque la corresponsabilidad parental la recogen las leyes orgánicas nº 15/05 de 8 de julio y nº 3/2007 de 22 de Marzo, para la igualdad de hombres y mujeres, así como el reparto equitativo de los derechos y deberes de ambos padres.
    Porque la convención de los derechos del niño en su artículo 18 establece que 1: “los estados partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del principio de que ambos padres tiene obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y desarrollo del niño “.También la carta europea de Derechos del niño en su artículo 8.11 dice:”que un padre y una madre tienen la misma responsabilidad conjunta en el desarrollo y educación del menor. También el principio 5 de la recomendación del comité de ministros del consejo de Europa R84 de febrero de 1984,el reglamento del consejo nº 2201703,de 27 de noviembre de 2003.
    Recientemente con fecha de 15 de octubre de 2009 se ha ratificado por España, el protocolo nº 7 del convenio para la protección de los Derechos Humanos y de las libertades Fundamentales, que establece en el artículo 5 :” los cónyuges gozarán de igualdad de derechos y responsabilidades civiles entre si y en sus relaciones con sus hijos, por  lo que respecta al matrimonio ,durante el mismo y en caso de su disolución”, entrando en vigor el día 1 de diciembre de 2009.
    En la misma línea, de igualdad en las relaciones familiares ante la ruptura de convivencia de los padres, la comunidad de Aragón acoge la custodia compartida de forma preferente. Le ha seguido la comunidad de Navarra, la comunidad de Cataluña - donde es de destacar el plan de coparentalidad - y finalmente este mismo año 2011, se ha aprobado en la comunidad Valenciana la custodia compartida como principio general sin acuerdo de las partes. En estos momentos se está estudiando el tema en Galicia. Lo que falta es instaurar la custodia compartida en todo el estado español y que todos los niños sin distinción, tengan los mismos derechos vivan donde vivan. Parece que todas las informaciones que han llegado a S.O.S PAPÁ van en esa línea.
    Y lo mismo ocurre con cientos de estudios internacionales como por ejemplo el informe de 1995 de la División 16 de la American psychological Associatión  ante la comisión USA de bienestar infantil y familiar. o el informe Kelly-Childrens adjustement in conflicted marriage and divorce, etc.

    Por lo tanto queda demostrado que la no aplicación de la custodia compartida está constituyendo un escándalo en España, siendo un maltrato brutal lo que se está haciendo con los niños en este país desde hace años. Ya está bien de tanto daño.

    En países tradicionalmente más avanzados y progresistas en cuestiones sociales que el nuestro (proverbialmente machista e inmovilista), la CUSTODIA COMPARTIDA ha sido ya reconocida legalmente, y sus beneficios -no sólo para los hijos, sino también para ambos progenitores- ampliamente estudiados y aceptados socialmente.

    Existen innumerables estudios, realizados sobre todo en países como Suecia, Estados Unidos, Francia, Brasil, Argentina, Canadá, Alemania, Belgica, Holanda, Noruega, Finlandia, Islandia, Italia e incluso España, que demuestran claramente las ventajas de la CUSTODIA COMPARTIDAsobre la custodia exclusiva o mono parental.

    Los niños criados bajo un régimen de custodia compartida gozan de:
    • Lazos afectivos estables y estrechos con ambos progenitores y ambas familias
    • Mejor y más sana relación con ambos progenitores
    • Mayor estabilidad emocional
    • Mayor autoestima y confianza en sí mismos
    • Mejores aptitudes sociales
    • Mayor capacidad de adaptación a su entorno
    • Menos posibilidades de padecer SINDROME DE ALIENACION PARENTAL
    • Mejor rendimiento escolar
    • No cambian de residencia y entorno por capricho del progenitor custodio
    • No corren riesgo de perder al progenitor no custodio por capricho del progenitor custodio
    • Menos probabilidades de ser sustraídos por alguno de sus progenitores
    • Se sienten mejor protegidos frente a la hostilidad de las segundas parejas de sus progenitores
    • Están menos expuestos a problemas en la vida adolescente y adulta
    Por el contrario, no existe ningún estudio que demuestre que la CUSTODIA COMPARTIDA comporte algún perjuicio para el niño. El argumento habitualmente esgrimido contra la CUSTODIA COMPARTIDA(la alternancia de residencia) no deja de ser una falacia, una excusa interesada o, en el mejor de los casos, producto de la ignorancia.
    Contamos entre nuestros socios con padres y madres separados cuyos hijos disfrutan desde hace añosde regímenes de CUSTODIA COMPARTIDA, ya sea con alternancia semanal, semestral o anual y, en ocasiones, con residencias paterna y materna situadas en extremos opuestos del país. 
    Se trata, en todos los casos, de niños felices, sanos y seguros de sí mismos, que mantienen perfectas relaciones con ambos progenitores y familias extensas.
    Lo que psicológicamente necesita un niño es estabilidad afectiva y emocional, no estabilidad material o espacial. 
    Y, obviamente, un niño que se siente querido por ambos progenitores/familias, y que percibe tales lazos afectivos como algo estable y sólido, por fuerza se siente mucho más seguro de sí mismo y estable emocionalmente que otro niño a quien se impide el contacto con uno de sus progenitores/familias, y que percibe que su relación afectiva con éstos últimos depende exclusivamente del capricho de su progenitor custodio.
    Por otro lado, si lo meditamos bien, la CUSTODIA COMPARTIDA es algo más habitual y cotidiano en nuestras vidas de lo que creemos, y todos nosotros, inevitablemente, de un modo u otro, hemos sido criados bajo un régimen de CUSTODIA COMPARTIDA, alternando nuestro tiempo de convivencia con diferentes cuidadores y en diferentes lugares...
    Desde el momento en que un niño comparte su vida con diferentes personas y en diferentes ambientes, está creciendo bajo un régimen de CUSTODIA COMPARTIDA: un niño que pasa varias horas al día en una guardería o escuela; un niño que se queda habitualmente en casa de sus abuelos mientras los padres trabajan (¿cuántos niños no han crecido bajo un régimen de CUSTODIA COMPARTIDA entre sus progenitores, por un lado, y algún familiar, por otro?); un niño que todos los fines de semana y durante las vacaciones se traslada con sus padres a la casa de campo o de la playa; un niño cuyos padres periódicamente cambian de ciudad y domicilio por motivos laborales; un niño con padres "nómadas" o viajeros; un niño que vive y se educa en un internado, bajo la custodia alternativa de sus padres biológicos y de los Padres Salesianos... Cualquiera de estos supuestos implica un cambio y una alternancia espacial y/o afectiva...
    ¿Alguien de quienes se oponen tajantemente a la CUSTODIA COMPARTIDA ha puesto en alguna ocasión el grito en el cielo contra alguna de las anteriores circunstancias alegando ser perniciosas para los niños?... 
    ¿Alguna madre, alguna abuela materna, alguna feminista, algún psicólogo/juez/abogado se ha opuesto jamás al hecho de que un niño pase la mitad o gran parte de su vida de su vida al cuidado y en la casa de su abuela materna?... 
    ¿Cuántas madres/psicólogas/juezas, mientras despotrican en los juzgados contra la CUSTODIA COMPARTIDA, dejan habitualmente a "sus" hijos en casa de los abuelos maternos?...
    ¿Cuántas madres/psicólogas/juezas se niegan a permitir, "en interés del menor", que un padre vea a sus hijos más allá de unas horas a la semana y, sin embargo, no encuentran inconveniente en dejar a los suyos durante horas en guarderías, en casa de sus abuelos, o en manos de asistentas o niñeras?...
    ¿Cuántos padres, que estarían encantados de desempeñar gratuitamente el papel de "niñeros" de sus propios hijos, tienen que conformarse con verlos de lejos mientras juegan en el parque, la guardería o el colegio?...
    ¿Cuántas madres/feministas/psicólogos/jueces/abogados que se oponen a la CUSTODIA COMPARTIDA alegando que "el cambio de domicilio perjudica al niño" , apoyan y amparan sin embargo a las mamás custodias que, caprichosamente y con un fin meramente punitivo del otro progenitor, cambian reiterada e injustificadamente su residencia, desarraigando al niño de su entorno, colegio, familia, comunidad, e impidiéndole relacionarse normalmente con su padre?...
    ...Parece evidente que quienes se oponen a la CUSTODIA COMPARTIDA no lo hacen tanto "en interés del menor" como en interés de la madre, y en perjuicio del ex-marido, del padre, del hombre... y, por supuesto, del propio hijo.
    ...Parece obvio que quienes se oponen a la CUSTODIA COMPARTIDA no lo hacen tanto porque consideren perjudicial para el niño un cambio de entorno, como por el hecho de que en ese régimen de alternancia participe la figura paterna, en igualdad de condiciones y derechos que la materna...
    Y es que, el fondo, no se trata más que de un problema de rancio machismo disfrazado de baratas excusas pseudo-psicológicas.

    ¿QUÉ OTRAS VENTAJAS PROPORCIONA LA CUSTODIA COMPARTIDA?

    "Las injusticias de hoy, son las guerras de mañana".

    Los resentimientos son previsibles y habituales tras una separación. En un contexto legal-judicial que garantice la justicia e igualdad entre las partes, esos sentimientos acaban por desaparecer o, al menos, no tienen por qué incrementarse. La custodia exclusiva (parte ganadora/parte perdedora) genera una guerra donde no necesariamente existía previamente; exacerba el odio mutuo y alimenta actitudes destructivas, así como la instrumentalización de los hijos. Nadie sale favorecido como persona en este tipo de situaciones, ni siquiera el progenitor custodio que, a costa de la felicidad de sus propios hijos, consigue su propósito de apropiarse de ellos y destrozar la vida del otro progenitor.

    En los países en los que se ha aprobado la CUSTODIA COMPARTIDA, se ha producido unasignificativa reducción del índice de separaciones y divorcios: en estos países la separación ha dejado de suponer para las mujeres un negocio tentador que ponía invariablemente en sus manos no sólo a los hijos, sino también la casa, pensiones alimenticias y compensatorias y, con todo ello, la posibilidad de una venganza infalible sobre su ex-marido.
    Aún produciéndose finalmente la separación o el divorcio, una vez desaparecida la dinámica de "parte ganadora/parte perdedora", el divorcio contencioso deja de ser tentador para las mujeres. Cobra fuerza, por el contrario, el MUTUO ACUERDO y la MEDIACIÓN, que habrán de fomentar las instituciones.
    La custodia exclusiva o mono parental se caracteriza por su alta litigiosidad. La CUSTODIA COMPARTIDA, al garantizar a ambos progenitores su derecho a relacionarse y convivir con sus hijos, reduce considerablemente la litigiosidad entre los progenitores tras el divorcio.
    La CUSTODIA COMPARTIDA obliga al diálogo y a las mutuas concesiones entre los progenitores separados, por el propio interés de ambos. En efecto: el progenitor a cuyo cargo se encuentran los hijos durante uno de los períodos de alternancia se siente estimulado a facilitar la relación de éstos con el otro progenitor, pues sabe que de esta actitud cordial depende el no perder contacto con sus hijos cuando éstos se encuentren residiendo con el otro progenitor. 

    La custodia exclusiva conlleva transferencias económicas cuya utilización queda fuera del control de quien las realiza; la CUSTODIA COMPARTIDA supone un régimen económico de pagos directos, lo que contribuye también a reducir las disputas.

    Las pensiones asociadas a la custodia exclusiva favorecen el parasitismo social de una de las partes y la desincentivación económica y profesional de la otra; la CUSTODIA COMPARTIDA, al eliminar esos factores de desincentivación, favorece un aumento del nivel vida de los hijos y supone un claro beneficio para la sociedad. 

    Las custodias exclusivas, al impedir de modo injusto y absurdo la relación entre hijos y progenitor no custodio, favorecen el que éstos, llevados por la desesperación y la impotencia, se lleven consigo a sus hijos fuera del país, como único medio de preservar su relación con éstos. La CUSTODIA COMPARTIDA, al garantizar el derecho de relación y convivencia de los hijos con ambos progenitores, reduce considerablemente esta posibilidad, lo cual redunda en beneficio de todos.
    La CUSTODIA COMPARTIDA no sólo es la única solución al secuestro y maltrato materno-judicial que padecen nuestros hijos, sino que contribuirá de modo muy significativo a reducir la violencia doméstica. 
    Recientemente, Amnistía Internacional hizo público un informe según el cual el 90 % de los casos de malos tratos se producen durante las separaciones... ¿A quién puede extrañarle?... 

    LA DISCRIMINACIÓN Y LA VIOLENCIA GENERAN A SU VEZ VIOLENCIA,
    y es incuestionable la situación de discriminación, maltrato y violencia a que se ven sometidos los padres separados: de la noche a la mañana, de modo injusto y arbitrario, pasan a ser tratados por el sistema como meros criminales: pierden a sus hijos, pierden su hogar, pierden su dignidad y, en muchos casos, se ven abocados a la ruina económica y a hundirse psicológicamente en profundas depresiones... 

    No existen para ellos casas de acogida, ni organismos oficiales que les presten apoyo psicológico, asesoría jurídica ni ayudas de ninguna otra clase...
    Se ven sometidos, tanto ellos como sus hijos, a una situación de completo desamparo judicial e institucional... 

    Ésta sí es violencia de género cometida contra los varones por parte de las mujeres y el Estado.
    El tormento que tal injusticia supone, aunada con la más absoluta sensación de impotencia, empuja en ocasiones a estos hombres a la desesperación y a la autodefensa violenta...

    ¿A quién puede extrañarle?
    En realidad, puede afirmarse que, durante las separaciones, el 100% de los padres son víctimas de esta violencia de género y, como reacción a la misma, algunos de estos padres recurren a auto defenderse de un modo también violento.

    Así pues, puede afirmarse que quienes se oponen a la CUSTODIA COMPARTIDA no hacen sino fomentar, consciente o inconscientemente, la violencia doméstica.